Es lo más natural y no debe sorpendernos. Quien vive el cambio, dificilmente se percate de él hasta tanto cierto rasgos se lo permitan percibir.
Pocos y geniales hombres son capases de reponerse a la carcel de lo cotidiano. Ver más alla, es un privilegio de los dotados o el producto de un arduo trabajo de los simples mortales.
Pensar es como navegar un submarino: uno debe avanzar si ver qué hay delante. Debe guiarse por los sonidos unicamente y mediante estos imaginar la profundidad, los acantilados y cualqueir obstáculo.
Pensar más que ver, es oir, es escuchar el ruido de lo que pasa y tratar de imagunar, de reconstruir con la imaginación las cosas que el mundo está realizando mientras los seres humans vivimos nuestra cotidiana existencia.